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El Soplo de Dios

En el relato de cómo la nación de Israel atraviesa en seco el Mar Rojo se dice que un “recio viento oriental” fue el que dividió las aguas y unos versículos más adelante Moisés dice que fue el “soplo de tu aliento”
Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas.
Éxodo 14:21
Al soplo de tu aliento se amontonaron las aguas;
Se juntaron las corrientes como en un montón;
Los abismos se cuajaron en medio del mar.
Éxodo 15:8
Sin embargo en estos pasajes describen cómo se dividió y congeló el Mar Rojo
Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas. Entonces los hijos de Israel entraron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas como muro a su derecha y a su izquierda.
Éxodo 14:21-22
Y los hijos de Israel fueron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas por muro a su derecha y a su izquierda.
Éxodo 14:29
Al soplo de tu aliento se amontonaron las aguas;
Se juntaron las corrientes como en un montón;
Los abismos se cuajaron en medio del mar.
Éxodo 15:8
Estos textos dicen no solamente que había paredes de agua a ambos lados, sino que dice que eran como muros y que el agua de los abismos se cuajó (endureció); estas características son compatibles con lo que dice el libro de Job sobre el “soplo de Dios”
Por el soplo de Dios se da el hielo,
Y las anchas aguas se congelan.
Job 37:10
¿De qué vientre salió el hielo?
 Y la escarcha del cielo, ¿quién la engendró?
Las aguas se endurecen a manera de piedra,
 Y se congela la faz del abismo. 

Job 38:29-30
Un fenómeno similar podría haber contribuido con la disminución de las aguas del diluvio de Noé formando los cascos polares.
Y se acordó Dios de Noé, y de todos los animales, y de todas las bestias que estaban con él en el arca; e hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas.
Génesis 8:1 
¿Has entrado tú los tesoros de la nieve
O has visto los tesoros del granizo,
Que tengo reservados para el tiempo de angustia,
Para el día de la guerra y de la batalla?
¿Por qué camino se reparte la luz,
Y se esparce el viento solano sobre la tierra?
Job 38:22-23

Paralelos entre Israel (el individuo) e Israel (la nación)

En el libro de Génesis encontramos a Jacob: un tramposo que -pese a todo lo que hizo- Dios amó y escogió; y vemos cómo luego de luchar con el ángel cambia su nombre a Israel, que significa: “el que lucha con Dios”.
Pasó, pues, el presente delante de él; y él durmió aquella noche en el campamento. Y se levantó aquella noche, y tomó sus dos mujeres, y sus dos siervas, y sus once hijos, y pasó el vado de Jaboc. Los tomó, pues, e hizo pasar el arroyo a ellos y a todo lo que tenía. Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba. Y cuando el varón vio que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba. Y dijo: Déjame, porque raya el alba. Y Jacob le respondió: No te dejaré, si no me bendices. Y el varón le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacob. Y el varón le dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido.
Génesis 32:21-28
También es posible ver que Jacob no confiaba en el Señor como su Dios ya que siempre que se refiere a Él con frases como: “Jehová tu Dios”, o “el Dios de mi padre”, o “Dios de Abraham y temor de Isaac”, o “aquel a quien temía Isaac”.
Entonces Isaac dijo a su hijo: ¿Cómo es que la hallaste tan pronto, hijo mío? Y él respondió: Porque Jehová tu Dios hizo que la encontrase delante de mí.
Génesis 27:20
Entonces Isaac dijo a su hijo: ¿Cómo es que la hallaste tan pronto, hijo mío? Y él respondió: Porque Jehová tu Dios hizo que la encontrase delante de mí.
Génesis 31:42
El Dios de Abraham y el Dios de Nacor juzgue entre nosotros, el Dios de sus padres. Y Jacob juró por aquel a quien temía Isaac su padre.
Génesis 31:53
Y dijo Jacob: Dios de mi padre Abraham, y Dios de mi padre Isaac, Jehová, que me dijiste: Vuélvete a tu tierra y a tu parentela, y yo te haré bien;
Génesis 32:9

¿Cuándo es que Jehová llega a ser el Dios de Jacob?

Jacob, luego de soñar con la escalera por la que suben y bajan ángeles, Jacob hizo un juramento diciendo que Jehová sería su Dios si...

  • … lo acompañaba
  • … lo guardaba
  • … lo alimentaba
  • … lo vistiera
  • … y lo llevara de regreso a Canaán

E hizo Jacob voto, diciendo: Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje en que voy, y me diere pan para comer y vestido para vestir, y si volviere en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios.
Génesis 28:20-21
Todo esto se cumplió mientras estuvo con su suegro Labán (bendición como muestra de su acompañamiento, alimento y vestido), su abundancia de hijos,  y cuando se encontró con Esaú (protección) yendo hacia la tierra de Canaán.

  • Abundancia de Hijos

Y concibió Lea, y dio a luz un hijo, y llamó su nombre Rubén, porque dijo: Ha mirado Jehová mi aflicción; ahora, por tanto, me amará mi marido. Concibió otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: Por cuanto oyó Jehová que yo era menospreciada, me ha dado también éste. Y llamó su nombre Simeón. Y concibió otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: Ahora esta vez se unirá mi marido conmigo, porque le he dado a luz tres hijos; por tanto, llamó su nombre Leví. Concibió otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: Esta vez alabaré a Jehová; por esto llamó su nombre Judá; y dejó de dar a luz.
Génesis 29:32-35
Viendo Raquel que no daba hijos a Jacob, tuvo envidia de su hermana, y decía a Jacob: Dame hijos, o si no, me muero. Y Jacob se enojó contra Raquel, y dijo: ¿Soy yo acaso Dios, que te impidió el fruto de tu vientre? Y ella dijo: He aquí mi sierva Bilha; llégate a ella, y dará a luz sobre mis rodillas, y yo también tendré hijos de ella. Así le dio a Bilha su sierva por mujer; y Jacob se llegó a ella. Y concibió Bilha, y dio a luz un hijo a Jacob. Dijo entonces Raquel: Me juzgó Dios, y también oyó mi voz, y me dio un hijo. Por tanto llamó su nombre Dan. Concibió otra vez Bilha la sierva de Raquel, y dio a luz un segundo hijo a Jacob. Y dijo Raquel: Con luchas de Dios he contendido con mi hermana, y he vencido. Y llamó su nombre Neftalí. Viendo, pues, Lea, que había dejado de dar a luz, tomó a Zilpa su sierva, y la dio a Jacob por mujer. Y Zilpa sierva de Lea dio a luz un hijo a Jacob. Y dijo Lea: Vino la ventura; y llamó su nombre Gad. Luego Zilpa la sierva de Lea dio a luz otro hijo a Jacob. Y dijo Lea: Para dicha mía; porque las mujeres me dirán dichosa; y llamó su nombre Aser. Fue Rubén en tiempo de la siega de los trigos, y halló mandrágoras en el campo, y las trajo a Lea su madre; y dijo Raquel a Lea: Te ruego que me des de las mandrágoras de tu hijo. Y ella respondió: ¿Es poco que hayas tomado mi marido, sino que también te has de llevar las mandrágoras de mi hijo? Y dijo Raquel: Pues dormirá contigo esta noche por las mandrágoras de tu hijo. Cuando, pues, Jacob volvía del campo a la tarde, salió Lea a él, y le dijo: Llégate a mí, porque a la verdad te he alquilado por las mandrágoras de mi hijo. Y durmió con ella aquella noche. Y oyó Dios a Lea; y concibió, y dio a luz el quinto hijo a Jacob. Y dijo Lea: Dios me ha dado mi recompensa, por cuanto di mi sierva a mi marido; por eso llamó su nombre Isacar. Después concibió Lea otra vez, y dio a luz el sexto hijo a Jacob. Y dijo Lea: Dios me ha dado una buena dote; ahora morará conmigo mi marido, porque le he dado a luz seis hijos; y llamó su nombre Zabulón. Después dio a luz una hija, y llamó su nombre Dina. Y se acordó Dios de Raquel, y la oyó Dios, y le concedió hijos. Y concibió, y dio a luz un hijo, y dijo: Dios ha quitado mi afrenta; y llamó su nombre José, diciendo: Añádame Jehová otro hijo.
Génesis 30:1-24

  • riqueza 

y vuestro padre me ha engañado, y me ha cambiado el salario diez veces; pero Dios no le ha permitido que me hiciese mal. Si él decía así: Los pintados serán tu salario, entonces todas las ovejas parían pintados; y si decía así: Los listados serán tu salario; entonces todas las ovejas parían listados. Así quitó Dios el ganado de vuestro padre, y me lo dio a mí. Y sucedió que al tiempo que las ovejas estaban en celo, alcé yo mis ojos y vi en sueños, y he aquí los machos que cubrían a las hembras eran listados, pintados y abigarrados. Y me dijo el ángel de Dios en sueños: Jacob. Y yo dije: Heme aquí. Y él dijo: Alza ahora tus ojos, y verás que todos los machos que cubren a las hembras son listados, pintados y abigarrados; porque yo he visto todo lo que Labán te ha hecho.
Génesis 31:6-12

  • protección 

Alzando Jacob sus ojos, miró, y he aquí venía Esaú, y los cuatrocientos hombres con él; entonces repartió él los niños entre Lea y Raquel y las dos siervas. Y puso las siervas y sus niños delante, luego a Lea y sus niños, y a Raquel y a José los últimos. Y él pasó delante de ellos y se inclinó a tierra siete veces, hasta que llegó a su hermano. Pero Esaú corrió a su encuentro y le abrazó, y se echó sobre su cuello, y le besó; y lloraron.
Génesis 33:1-4
Luego de volver sano y salvo a la Tierra Prometida edificó un altar y lo llamó: “El-Elohe-Israel”, es decir: “Dios, el Dios de Israel” y a partir de ese momento Jehová fue su Dios.
Después Jacob llegó sano y salvo a la ciudad de Siquem, que está en la tierra de Canaán, cuando venía de Padan-aram; y acampó delante de la ciudad. Y compró una parte del campo, donde plantó su tienda, de mano de los hijos de Hamor padre de Siquem, por cien monedas. Y erigió allí un altar, y lo llamó El-Elohe-Israel.
Génesis 33:18-20

Relación tiene esto con la nación de Israel

Durante el éxodo también podemos ver que Dios…

  • … los acompañó

Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche. Nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego.
Éxodo 13:21-22
Y el ángel de Dios que iba delante del campamento de Israel, se apartó e iba en pos de ellos; y asimismo la columna de nube que iba delante de ellos se apartó y se puso a sus espaldas,
Éxodo 14:19
He aquí yo envío mi Ángel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado.
Éxodo 23:20

  • … los guardó

Aconteció a la vigilia de la mañana, que Jehová miró el campamento de los egipcios desde la columna de fuego y nube, y trastornó el campamento de los egipcios, y quitó las ruedas de sus carros, y los trastornó gravemente. Entonces los egipcios dijeron: Huyamos de delante de Israel, porque Jehová pelea por ellos contra los egipcios.
Éxodo 14:24-25
Así salvó Jehová aquel día a Israel de mano de los egipcios; e Israel vio a los egipcios muertos a la orilla del mar.
Éxodo 14:30

  • … los alimentó

Dijo también Moisés: Jehová os dará en la tarde carne para comer, y en la mañana pan hasta saciaros; porque Jehová ha oído vuestras murmuraciones con que habéis murmurado contra él; porque nosotros, ¿qué somos? Vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino contra Jehová.
Éxodo 16:8
Yo he oído las murmuraciones de los hijos de Israel; háblales, diciendo: Al caer la tarde comeréis carne, y por la mañana os saciaréis de pan, y sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios. Y venida la tarde, subieron codornices que cubrieron el campamento; y por la mañana descendió rocío en derredor del campamento.
Éxodo 16:12-13

  • … los vistió

Y yo os he traído cuarenta años en el desierto; vuestros vestidos no se han envejecido sobre vosotros, ni vuestro calzado se ha envejecido sobre vuestro pie.
Deuteronomio 29:5

  • … y los llevó de regreso a Canaán

El ángel de Jehová subió de Gilgal a Boquim, y dijo: Yo os saqué de Egipto, y os introduje en la tierra de la cual había jurado a vuestros padres, diciendo: No invalidaré jamás mi pacto con vosotros,
Jueces 2:1
Por lo cual, luego del discurso de despedida de Josué -en donde les recuerda algunas de estas cosas-, la nación toda de Israel declara su devoción a Jehová.
El pueblo entonces dijo a Josué: No, sino que a Jehová serviremos. Y Josué respondió al pueblo: Vosotros sois testigos contra vosotros mismos, de que habéis elegido a Jehová para servirle. Y ellos respondieron: Testigos somos.
Josué 24:21-22

El Aborto

Este estudio no debe considerarse como una apología del aborto, en la Escritura nunca encontraremos un aborto intencional, sin embargo al referirse ella a este asunto creo que debiera analizarse. Las secciones "La estructura del Ser Humano" y "¿Qué pasa con el alma del bebé? no son de mi autoría, sin embargo son necesarias para el debido entendimiento de este tema.

El inicio de la vida

Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.
Génesis 2.7

La estructura del Ser Humano

El Nuevo Testamento dice claramente que el ser humano consta de “espíritu, alma y cuerpo”.
Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.
1 Tesalonicenses 5.23
Además, en el Nuevo Testamento hay una clara distinción entre las dos partes intangibles: el alma y el espíritu (son distintas y diferentes).
Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.
Hebreos 4.12
En el Antiguo Testamento vemos que desde su creación el hombre ha tenido tres partes.
Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.
Génesis 2.7
Dios formó su cuerpo de la tierra, del polvo, sopló en su nariz “aliento de vida”—su espíritu y desde aquel momento Adán llegó a ser un “ser viviente”—el alma.
Además de esto, las tres partes del hombre se ven claramente en la muerte. Al morir, el cuerpo vuelve a la tierra (al polvo) y el espíritu vuelve a Dios Quien lo dio.
Todo va a un mismo lugar; todo es hecho del polvo, y todo volverá al mismo polvo. ¿Quién sabe que el espíritu de los hijos de los hombres sube arriba, y que el espíritu del animal desciende abajo a la tierra?
Eclesiastés 3.20-21
Y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio.
Eclesiastés 12.7
El espíritu no es “usted”—no es su personalidad, es la vida que Dios le dio y Él ha dado un espíritu tanto a los animales como a los hombres (aunque, obviamente, son diferentes).
Al morir, el alma va al paraíso o al infierno. Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas, y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas.
Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno.
Lucas 16.19-23
Los espíritus de ambos volvieron a Dios, sus cuerpos físicos fueron enterrados; pero ellos (las personas, los individuos) se fueron a uno de dos lugares: Lázaro al paraíso y el rico se fue al infierno.
Es posible ver lo mismo ocurre en la muerte de Jesucristo. Su espíritu humano subió al Padre.
Mas Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu.
Mateo 27.50
Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró.
Lucas 23:46
Luego colocaron Su cuerpo humano en un sepulcro.
Había un varón llamado José, de Arimatea, ciudad de Judea, el cual era miembro del concilio, varón bueno y justo. Este, que también esperaba el reino de Dios, y no había consentido en el acuerdo ni en los hechos de ellos, fue a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús. Y quitándolo, lo envolvió en una sábana, y lo puso en un sepulcro abierto en una peña, en el cual aún no se había puesto a nadie.
Lucas 23:50-53
Pero Jesucristo (Su Alma) se fue al paraíso, al seno de Abraham. Antes de morir Él dijo al ladrón arrepentido: “Hoy estarás conmigo en el paraíso”.
Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.
Lucas 23.42-43
En el día de Su muerte, Cristo se fue a un lugar en el corazón de la tierra.
Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.
Mateo 12.40
Él (Su alma, la Persona) descendió a las partes más bajas de la tierra, al seno de Abraham en el corazón de la tierra.
Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres. Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo.
Efesios 4.8-10
Ahí en el seno de Abraham, Jesucristo (la Persona, Su alma, Su “cuerpo espiritual”) predicó y anunció Su victoria “encima de la sima” a los ángeles que pecaron en Génesis 6.
Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu; en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados, los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua.
1 Pedro 3.18-20

¿Abortar sin muerte?

Si algunos riñeren, e hirieren a mujer embarazada, y ésta abortare, pero sin haber muerte, serán penados conforme a lo que les impusiere el marido de la mujer y juzgaren los jueces. Mas si hubiere muerte, entonces pagarás vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe.
Éxodo 21:22-25
El “aborto sin muerte” se refiere a que, si bien el bebé muere, la madre continúa con vida. Esto es posible si consideramos que el espíritu es el que da vida y que lo recibimos con nuestro primer aliento.
el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica.
2 Corintios 3:6
Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.
Génesis 2:7
La palabra griega para “espíritu” es la misma que para “aire” o “viento”: “Pneuma”. El mismo Jesucristo hizo un juego de palabras con ellas cuando hablaba con Nicodemo.
Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.
Juan 3:5-8
Es por tal motivo que en la Biblia se habla de “abortar sin muerte” ya que de ambos (madre e hijo) solamente la madre ha respirado y, por haberlo hecho, vive.

¿Qué sucede con el aborto voluntario?

Si observamos detenidamente el texto de Éxodo, solamente se menciona el aborto “no intencional”, es decir: un aborto provocado por causas completamente ajenas a la voluntad de los padres de la criatura.
Sin embargo, y pese a que en la Biblia no se mencionan casos de aborto voluntario, es posible asociar esta práctica a los ritos del culto pagano a Moloc. En la adoración a Moloc se colocaba niños en las palmas de las manos o el vientre de la imagen de Moloc, en las cuales morían por causa del fuego que ardía en el interior del ídolo.
Y no des hijo tuyo para ofrecerlo por fuego a Moloc;  no contamines así el nombre de tu Dios.  Yo Jehová.
Levítico 18:21
Digo que es posible comparar el aborto voluntario con el culto a Moloc porque -aunque no sacrifiquemos a los niños a un ídolo de fundición- los infantes son asesinados en nombre del peor ídolo que podemos tener: nosotros mismos, nuestro ego, nuestro estatus, nuestros pecados, nuestras pasiones.

¿Qué pasa con el alma del bebé?

El ser humano nace pecador y por lo tanto comete pecados. Pero, a pesar de que hay pecado en el pecador que comete sus pecados la Biblia dice que Dios no inculpa de pecado si alguien no tiene una ley.
Todos entendemos esta verdad: Nacemos pecadores porque nacemos “en Adán”.
Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.
Romanos 5.12
Sin embargo, Dios es justo y bueno por lo que no le inculpa a nadie el pecado ni los pecados hasta que haya una “ley”—hasta que sea capaz de distinguir entre el bien y el mal.
Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado.
Romanos 5.13
Entonces hay una diferencia entre un “pecador” y alguien “culpable” delante de Dios. Cualquier bebé, por tierno que sea, es una masa llena de maldad, con un enorme potencial pecaminoso que sólo desea rebelarse. Es un pecador y comete pecados; pero hasta que pueda distinguir entre el bien y el mal (y escoge el mal sobre el bien por causa de su propia naturaleza), no es culpable porque Dios no le echa la culpa por lo que “heredó de Adán”.
Ninguno es culpable por el pecado ajeno (ni por la naturaleza pecaminosa ni por los pecados de otros); sino que cada uno se condenó a sí mismo por sus propias transgresiones.

Algunos ejemplos

Los israelitas que pecaron cuando no quisieron entrar en la tierra prometida.
Y vuestros niños, de los cuales dijisteis que servirían de botín, y vuestros hijos que no saben hoy lo bueno ni lo malo, ellos entrarán allá, y a ellos la daré, y ellos la heredarán.
Deuteronomio 1.39
Cuando la nación de Israel desobedeció al Señor y no quiso entrar en la tierra prometida, todos eran culpables delante de Dios, excepto aquellos que no sabían “lo bueno ni lo malo”.
Aquellos niños no eran culpables y pudieron (luego) entrar en la tierra que Dios les prometió. Tal es el caso del bebé que muere hoy día, antes de que pueda distinguir entre el bien y el mal: Dios no lo condena.
Otro ejemplo de esto es el hijo de David con Betsabé.
Y él respondió: Viviendo aún el niño, yo ayunaba y lloraba, diciendo: ¿Quién sabe si Dios tendrá compasión de mí, y vivirá el niño? Mas ahora que ha muerto, ¿para qué he de ayunar? ¿Podré yo hacerle volver? Yo voy a él, mas él no volverá a mí.
2 Samuel 12.22-23
Cuando el niño de David y Betsabé (el niño de nació de su relación adúltera) murió, David sabía que él iría un día “a él” (a su bebé); dijo que iría “a él”—a una reunión personal con el niño-.
No trata de solamente ir “al lugar de los muertos”. No, más bien David sabía que el niño se fue al lugar de los “salvos” (de los no culpables; de los “santos”: El seno de Abraham) porque a ese mismo lugar David se iría también. Allá vería a su hijo otra vez.
A menudo la gente se refiere a esta doctrina como “la edad de la responsabilidad”. Aunque no tiene que ver con ninguna “edad” específica, sí se trata de la responsabilidad personal de un individuo delante de Dios por sus palabras, pensamientos y acciones.

El Libre Albedrío

Si bien el Libre Albedrío como tal no se menciona en las Escrituras. Sin embargo la libertad de elegir entre el bien y el mal si está prese...